10 dic. 2009

Los Puentes sobre el Danubio. Budapest II

Budapest, Puente de la Libertad
Budapest, Puente de la Libertad, I.

Durante muchos años, y hasta la independencia de las jóvenes Repúblicas Bálticas, Hungría ostentó el triste récord de tener la tasa de suicidios más alta de Europa: 36,1 personas por cada 100.000 habitantes. La mayoría de quienes deciden poner fin a su vida son hombres de edad madura.

For many years, and until the young Baltic Republics first appeared, Hungary hold a sad record: it was the country of Europe with the highest suicide rate. 36.1 persons in 100,000 decided each year to finish with their lives. Most of them were middle-aged men.

Budapest, Puente de la Libertad
Budapest, Puente de la Libertad, II.

¿Por qué están tristes los húngaros? ¿Qué hace que en este pequeño país se quiten la vida cuatro veces más personas al año que, por ejemplo, en España?

Why are the Hungarians so sad? Why is the suicide rate of Hungary four times bigger than that of, for example, Spain?

Budapest, Puente de la Libertad
Budapest, Puente de la Libertad, III.

Puede que los húngaros no estén tristes en absoluto. Puede que Hungría sea, en realidad, el país más sincero de Europa. El lugar donde más gente desengañada, triste, hastiada, sola, traicionada, o simplemente sin fuerzas para seguir adelante vea claro que el viaje no tiene rumbo, que el camino no lleva a nada.

Si las brújulas no marcan el norte, si todo lo que ocurre nos acerca cada día un poco más a la nada gris y macilenta... ¿Para qué seguir? No seré yo quien conteste a esto, Albert Camus ya nos enseñó la respuesta.


It could well be that the Hungarians were not sad at all. What if they were the most sincere people of Europe? Hungary may be the place where most of those who were ever betrayed, or left alone, the place where most of the sad, the persons who could not cope with life anymore really saw that there is no goal at the end of the way. What if the compass does not point to the North? What to do then? How to continue with all this? I am not going to answer, Albert Camus taught us already the truth.

8 dic. 2009

Zapatos en el Muelle del Danubio Ж Shoes on the Danube Promenade

Budapest, Zapatos en el Muelle del Danubio
Budapest, Zapatos en el Muelle del Danubio, I

Caminando a lo largo del muelle de Pest, entre el Puente de las Cadenas y el Parlamento, es posible ver un pequeño monumento singular por su belleza y su elocuencia. La primera vez que llegué a él fue completamente por casualidad, ya que no figura en ninguna guía. Justo en el borde del muelle, entre los bolardos, se extiende una hilera de sesenta pares de zapatos de hierro colado. Botas de hombre, zapatos de tacón, botines, incluso zapatitos de niño... Ordenados y perfectamente dispuestos en pares, como si sus dueños se los hubieran quitado para darse un breve baño. Parecen de tela y cuero reales, pero su tacto duro y helado hace sentir un escalofrío de inquietud.

If you happen to walk along the Pest Quay, between the Parliament and the Chain Bridge, you will find an enigmatic and discrete monument, remarkable for its eloquence. Just on the border of the quay, facing the Danube, a row of 60 cast iron shoe pairs mimic the exact appearance of true shoes. They seem to be made of real leather, but their rigid hardness conveys a deep concern.

Budapest, Zapatos en el Muelle del Danubio
Budapest, Zapatos en el Muelle del Danubio, II

Esta escultura de Gyula Pauer y Can Togay se colocó aquí en 2005 para conmemorar los 60 años del asesinato de ciudadanos inocentes durante la Segunda Guerra Mundial. Entre 1944 y 1945 cientos de personas fueron conducidas a las orillas del Danubio por paramilitares del Nyilaskeresztes Párt, el Partido de la Cruz Flechada, donde se les asesinaba de un tiro por la espalda. Los cadáveres caían al río y eran después arrastrados por la corriente. Aquellas personas eran en su mayoría, o podrían haber sido, judíos. Daba igual su edad, su condición, o su absoluta inocencia. Asesinados por nada y para nada, víctimas de un odio total y telúrico, ciego y vacío que envenenó Europa durante aquellos tiempos.

This sculpture by Gyula Pauer and Can Togay was placed here in 2005. Its aim is to commemorate the 60th anniversary of the assassination of innocent civilians in Second World War Budapest. In 1944-45, the Nyilaskeresztes Párt (Arrow Cross) militia men shot hundreds of men, women and children into the Danube, just because they were, or were supposed to be, Jewish. They were victims of the terror wave that devastated Central Europe during those terrible years.

Budapest, Zapatos en el Muelle del Danubio
Budapest, Zapatos en el Muelle del Danubio, III

Mientras contemplo los zapatos, unas jóvenes turistas, bellas y bien arregladas, se acercan caminando por el muelle. Hablan en voz alta y ríen entre ellas. Son eslovacas, o checas, y han venido a Budapest a pasar un fin de semana alegre antes de las Navidades. Cuando descubren los zapatos de hierro gorgean con sorpresa palabras incomprensibles para mí y una de ellas, fascinada, se descalza y desliza su pequeño pie en un botín de tacón alto que se encuentra junto a ella. Una de sus amigas la fotografía. Dentro de unas horas, esas fotos serán mostradas a otras personas, que sonriendo, sentirán quizás envidia del divertido fin de semana. Ninguna de las tres jóvenes lee las placas que se encuentran detrás de ellas, y que rezan, en hebreo, inglés y húngaro:

While I watch the iron shoes, three young and pretty girls come up. They speak in loud voice, laughing and making jokes in a language that I cannot understand. They are Czechs, or Slovaks, and when they discover the shoes one of them, totally fascinated, removes one of her trainers and slips her foot in a lady shoe, smiling to one of the friends who makes photos of the scene. None of them has noticed the three plaques that lay behind:

“To the memory of the victims
shot into the Danube
by Arrow Cross militiamen
in 1944-45.
Erected in April, 2005”