6 oct. 2009

Por los Viñedos del Wachau

Spitz, Baja Austria / Spitz, Lower Austria
Spitz, Baja Austria / Spitz, Lower Austria

En su camino hacia el mar, las aguas, con su permanente obsesión por circular ladera abajo, no escatiman ostentosos rodeos. Algunos ríos, como el Zújar, parecen notar de manera repentina que fluyen en la dirección equivocada y cambian súbitamente. Parece que temieran acabar encerrados en un lago interior salado y amargo, como el Volga o el Syr Darya. En otros casos, el rodeo está más justificado y parece obedecer a razones estéticas. Cerca de Melk, el Danubio, en lugar de avanzar en línea recta hacia Viena a través de Sankt Pölten, gira hacia el Norte, se estrecha sensiblemente y se abre camino entre los montes del Dunkelsteiner Wald. El valle que ocupa en su camino se llama Wachau y constituye uno de los paisajes más bellos de la somnolienta Baja Austria.
Si uno atiende a una lógica estricta, resulta claro que el Danubio penetra en este espléndido valle para poder ver los castillos y los viñedos, reflejar la abadía de Melk y la iglesia de Dürnstein, o fluir tranquilamente rozando Krems. Algún escéptico me dirá que el río ya pasaba por allí antes de que todo eso existiera, pero eso no es más que una cuestión cronológica y debe quedar en manos de historiadores y geólogos.

el Danubio en el Wachau, Baja Austria / The Danube along the Wachau Valley, Lower Austria
El Danubio en el Valle de Wachau, Baja Austria / The Danube along the Wachau Valley, Lower Austria

Los viñedos del Wachau son bellísimos, y descienden por las faldas de las montañas hasta casi la orilla del río. La visión de todas esas parras cargadas de brillantes uvas, en pleno corazón de Europa, resulta sorprendente para los ojos de un español como yo, que las asocia a las planicies secas de La Mancha o de Tierra de Barros. Estas viñas crecen junto a frondosos hayedos, y no hay ni rastro de las encinas que jalonan el Somontano, ni de los secos espartales de Cariñena.

uvas Grüner Veltliner/ Grüner Veltliner Grapes
Uvas Grüner Veltliner/ Grüner Veltliner Grapes

Todas estas magníficas viñas plantadas en líneas curvas que siguen la pendiente hasta caer al río, las torres de Spitz y de Weißenkirchen, la abadía de Göttweig al fondo... Las hayas que ya comienzan a enrojecer, herrumbrosas por el otoño. Casas solariegas elegantes con sus Heurigen, los castillos en ruinas, los barcos que navegan aguas arriba, hacia Linz, o aguas abajo, hacia Viena... Todos ellos dibujan un paisaje tan maravilloso que haría palidecer a Peñafiel, a Castilla entera y al mismísimo Duero.

Vinedos del Wachau, Baja Austria / Wachau wineyards, Lower Austria
Spitz, Baja Austria / Spitz, Lower Austria

Pero los veranos demasiado cortos, para dicha de hayas y fresnos, dejan un gusto ácido en el mosto. Un sabor delicioso para el Sturm, bebida espumosa y turbia a caballo entre el mosto y el vino, peligrosa por su sabor todavía dulce, pero con un contenido en alcohol ya superior al de la cerveza. Y peligrosa sobre todo porque se sirve, como mínimo, en temibles cuartos de litro. Mucho Sturm y un poco de pan de centeno, con salchichas, mostaza y Kren... Es Domingo, hace sol y tras la comida podemos dormir un poco sobre el prado, junto a las viñas, mientras los abejorros se afanan en recolectar el néctar de las últimas flores, antes de que empiece a hacer frío. Y después, para cenar, negro pan de centeno, Speck, queso ahumado y vino tinto, vino de Peñafiel, de la Ribera del Duero. Vino tinto oscuro y espeso, como la sangre.

4 comentarios:

Lotusteich dijo...

Como se puede ocurrir a uno pensar en un peleon del duero despues de haber paseado un dia entero por el hermoso valle de Wachau, mirando a los vinedos, saboreando con ojos y boca las uvas de raza blanca...

el Narrador dijo...

Peleón del Duero? Mejor que dejes el vino y te dediques a catar aceitunas... ;-D

Anónimo dijo...

Cuando los cauces como las personas van sin prisa,(poca cota)van paseando mirandolo todo,incluso se permiten el lujo de casi girar en sentido contrario,para poder ver y llevarse en la retina todo el paisaje,que pena tener tanta prisa,y no poder ver, solo miramos,precioso.

Anónimo dijo...

No puedo escribir lo que siento cuando miro tus fotos y leo tu prosa.Mis lágrimas caen sin esfuerzo, de la emoción que siento, y no te creas que soy de lágrima fácil.Me han hecho recordar el paseo más hermoso que he dado,fue un día inolvidable.Eres maravilloso, te quiero.