20 nov. 2008

El Cancerbero del Hotel Sacher



La entrada del hotel Sacher está vigilada por dos extravagantes figuras híbridas entre tritón y centauro, que blanden tridentes mientras contemplan la calle con sus ojos vacíos. Y por dos cancerberos de uniforme, siempre dispuestos a ayudar sonrientes a las ricas damas que suben a las suites del hotel, cargadas con sus últimas compras. Las propinas son generosas, y las sonrisas son directamente proporcionales a las mismas. Por eso la mirada glacial que me dedicó aquel hombre, una especie de "lárgate de aquí si no quieres tener problemas". Quizás creía que acechaba a algún personaje famoso que estaba a punto de salir o entrar, del hotel o del restaurante. Pero se equivocaba, le acechaba a él.

The pompous entrance of the Hotel Sacher in Vienna is flanked by two old statues threatening to prick undesired hosts. Next to them, two watchdogs take care of the hotel´s main gate, smiling widely to the old rich ladies that get in and frowning at the guys that hang around and may disturb the entrance´s quietness and glamour. One of these guys was me, trying to take a photo not of any of these ladies with pearl necklaces... But of the bellboy himself.

3 comentarios:

Lotusteich dijo...

Prefiero la mirada vacía del tio con tridente, aunque tenga un cuerpo un poquin irreal!

niñomalo dijo...

Desde que vi el título de tu blog en la comunidad (de "el país" cibernético)ya sabía que iba a gustarme.

Y así ha sido, sin duda. Enhorabuena por el texto.

Anónimo dijo...

Ich war auch schon einmal im Sacher, obwohl ich nicht zu den Reichen gehöre und ich habe dort die Teppiche bestaunt und danach hat mich der Liftboy etwas misstrauisch beobachtet..leider habe ich kein Foto davon...