24 oct. 2008

Green Lacewing




El otoño avanza y pronto la escarcha acabará por matar las últimas hojas que agonizan en el suelo, o todavía precariamente prendidas en las ramillas. El bosque se prepara para el largo sueño de cinco meses que tiene por delante, encendiéndose de amarillos, rojos, magentas y malvas. El otoño es al bosque lo que el ocaso a los cielos: un bello manto de púrpura que precede al sueño. En la fotografía de hoy aparece uno de esos instantes arrancados al trabajo, una pequeña escapada de la carrera diaria por permanecer en el mismo sitio. Un momento mágico en que mirando a través de un objetivo, una hoja de cornejo a punto de caer se transforma en una maravillosa vidriera reluciente. El laberinto de haces vasculares sostiene unos milagrosos cristales vivos. Bajo la hoja, preparándose quizás para una escapada nocturna, duerme una crisopa. El pequeño animal descansaba, completamente inmóvil, disfrutando en sueños del calor de los últimos rayos del sol.

The first frosts are about to come. When they arrive, life will start the long winterly dream. But meanwhile, the rare sunny days of October will paint a dramatic spectacle full of colour. I am in the Wienerwald, at the foothills of the Eastern Alps. The beeches and lime trees that grow here cannot rival the amazing display of colour of maples, tulip trees and sweetgums in the Smoky Mountains, but the show under the late afternoon sun of end-October is still impressive. Common dogwood leaves glow like church vitrals, and a small green lacewing has chosen this place to have a rest before the sun sets.

2 comentarios:

Lotusteich dijo...

Ocaso, crisopa , Sweet Gum... cuanto me gustan esas palabras nunca oidas antes...Despues del otono espero al invierno, a la primavera...

Anónimo dijo...

Ich mag den Herbst so gerne. Meine liebste Jahreszeit hat so viele fantastische Motive, wie man auch auf Deinem schönen Foto sehen kann.